domingo, 28 de noviembre de 2010

OJOS NEGROS ( CUARTO CAPITULO)

Marisol salió de la habitación, mi tía era una mujer bella por dentro y por fuera, tenía unos ojos azules preciosos, tan grandes y profundos como el mismo mar, unos cabellos largos que cubrían su esbelta figura, su piel era blanca como la misma bondad y tenia una sonrisa que siempre refleja la dulzura de su alma.
Estaba lista para mi primera cita, los nervios me hacían temblar como una hoja al viento, que pasaría me preguntaba constantemente, Alonso me llevaría en su mente como lo llevaba yo, soñaría conmigo como yo permitía que entrara en los míos?, cuando estaba pensando en todo eso él llego nos despedimos de Marisol y de mi madre que era una mujer muy callada, observadora y divorciada me dio un beso como nunca lo había hecho, me arreglo la ropa y me dijo Sandy portate bien y pude ver en ella una sonrisa complice que me dejo boquiabierta, creo que esa actitud no era otra cosa que obra de mi tía Marisol.
Bueno salimos de casa y caminamos hacia la parada del autobús, en el camino Alonso me dijo que olía muy bien, que mi perfume lo embriagaba nos detuvimos para esperar el bus y mientras llegaba me dijo que en mis ojos podía ver la luna reflejada en una noche estrellada, que mis labios eran como el suave terciopelo que apetecía acariciar y mientras el me hablaba y acariciaba mi rostro con una dulzura que jamas había sentido mi corazón latía a mil por hora, temblaba de emoción y no podía articular palabra alguna, mi voz se ahogaba al oír palabras tan bonitas, mis sentidos se enturbiaban al verme reflejada en esos ojos negros que desde el primer momento me habían enamorado.
Desde muy adentro salio con una voz muy débil gracias Alonso no sabia que te inspiraba todo eso, tu también me gustas y desde que te vi no he dejado de pensar en ti, sueño contigo, me imagino tomada de tu mano caminando a la orilla del mar debajo de la luz de luna como único testigo de lo que siento por ti, estas en mis pensamientos día y noche, tu nombre esta tatuado en mi corazón como un tatuaje en la piel.
De repente un silencio absoluto enmudeció al mundo entero, no existía nadie mas en aquel momento que él y yo, nuestras miradas se cruzaron, poco a poco veía como se iba acercando su boca a la mía y cuando menos lo esperaba sentí posar sus labios en los míos y aquel día recibí mi primer beso del primer gran amor. El tiempo se detuvo, mi respiración se mezclo con la suya y por mi cuerpo recorría una corriente que turbaba mi sentido, mi sangre bullía y mi pecho latía con una fuerza inesplicable, una lágrima asomaba a mi mejia y el con la dulzura que lo caracterizaba me dijo porque lloraba si me había ofendido y yo conteste que no, que mis lágrimas eran la muestra de mi alegría y de mi gran amor. Nos tomamos de la mano y emprendimos nuestro caminar pero esta vez entrelazando su vida y la mía
                                                                                                                
                                                                       FIN

1 comentario:

  1. Oixxx, k bonitooo >_<
    ya tenia ganas de leerlo y porfin lo condeguí :D
    Escribes muy bien cariño^^
    sigue llenando tú blog de cosas tan bonitas como estas!!

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