domingo, 19 de diciembre de 2010

CUANDO EL ALMA LLORA

                                                           CAPÍTULO II  


Comencé a ver a hombre distinto del cual yo me había enamorado, pero al mismo tiempo mantenía las cualidades que desde un principio me dijeron a mi misma que sería la persona que estaría a mi lado hasta el final, aquella mirada que el primer día me cautivó, aquella que encerraba ese enigma que no podía descifrar, esa que pretendía saber más de mi sin preguntarme, no era otra cosa que miradas de dudas y conflictos internos que el tenía, la inseguridad que día a día se apoderaría de él y que sin darnos cuenta irían trastornando nuestro gran amor.

Hubiera preferido no entender su mirada, porque desde ese día empecé mi batalla sin fin, la lucha sin tregua entre sus dudas y su amor, mientras él más me alejaba yo más me acercaba, rogándole que no me dejará de amar, que mi vida no tendría sentido si él no formaba parte de la mía.

Le gritaba con el alma que lo amaba, le decía con palabras mis sentimientos, mis ojos hablaban del gran amor  y devoción que por él sentía, el mundo entero sabía lo loca que estaba por él, todos se daban cuenta que era mi aire para respirar, que era mi eje donde yo giraba, todos menos él. Y cuanto más alto gritaba a los cuatro vientos mi gran amor menos lo escuchaba y yo ya no sabía si él me amaba o si sólo le causaba lástima.

Sus dudas de mi amor hacía a él eran pan de cada día, Si no me quieres! Tú que vas a quererme! Lo nuestro no durará! y mientras él más inseguro se sentía de mi cariño, mi lucha era más intensa para demostrarle que estaba equivocado que lo amaba como no había amando antes, pero lo que yo no sabía es que sus palabras eran pequeñas dagas que cada vez que el las lanzaba se iban  quedando clavadas en mi alma.

Mis noches mágicas de ilusión que solía pasar junto a él fueron cambiando a eternos sollozos, mis lágrimas dulces se transformaron en saladas, pero a pesar de todo lo seguía amando, porque a pesar de sus dudas aún podía leer en sus ojos que me amaba y esa era mi fuerza para seguir adelante en esta guerra sucia y sin fin , tenía que ganarle la batalla porque aunque el llanto amargo de mi soledad me consumía día tras día aún lo sigo amando  con este amor que quema mis entrañas, que aún hace latir mi corazón, que abrasa mi carne y calienta mi sangre, y mientras sus ojos no me digan que ha dejado de amarme seguiré junto a él aunque la vida se me acabe.

Han pasado muchas lunas desde la primera vez que lo vi y esta relación se ha tornado como una montaña rusa, momentos en lo que estoy muy arriba y otras donde comienzo a caer a toda velocidad; ya no soy la de antes, ahora mis ojos no brillan como el sol, mis carcajadas se han perdido en el tiempo, tengo que preguntarle si aún me ama porque ya no puedo leerlo en sus ojos y me aterro al pensar si es porque el fuego de su amor se ha extinguido o si es que sólo lo oculta por orgullo, ahora tengo otro enemigo con quien luchar , antes eran mis aliados ahora sólo se mantienen indiferentes antes eran las ventanas de su alma y ahora se cierran ante mi y sólo se abren cuando él así lo quiere, ahora tengo que mirarlos de reojos cuando ellos no se dan cuenta que los vigilo y es entonces cuando puedo ver sin que se den cuenta que aún un existe un migaja de amor por mi

Sus duda y sus celos  me van matando cada día, casi soy una alma en pena que camina sola por un mundo desierto y sin vida, me mantiene atada a este mundo el recuerdo de su sonrisa y sus te quieros esporádicos, soy mendiga de su amor, ahora comienza a sangrar las heridas causadas por aquellas palabras envenenadas de miedos y celos y que se clavaron en mi alma cual daga certera que si me la arrancasen terminaría por desangrarme, he aprendido a conjugar  mis lágrimas que recorren mi mejilla, a disimular mis penas con risas fingidas, a llorar en silencio para que el mundo no sepa que estoy sufriendo.

Sigo luchando, con su ironía, sus celos, sus dudas, sigo luchando por este amor que siento, invento cada día un te quiero nuevo, grito con todas mis fuerzas que lo amo, para ver si su corazón me escucha y me responde, he aprendido a amar por los dos, a perdonar por los dos, a creer por lo dos y a vivir por los dos. Pero lo que aún no he aprendido es como decirle a mi alma que no llore,

PORQUE CUANDO EL ALMA LLORA....el arco iris pierde su color, el aroma de las flores se desvanecen, el cantar de las aves mitiga, el señorío del mar ya no impone y cielo se torna gris. Cuando el alma llora el mundo entero se detiene y las ganas de vivir se pierden.

P:D MIENTRAS PUEDA VER EN SUS OJOS AMOR ...SEGUIRÉ LUCHANDO POR LOS DOS......


2 comentarios:

  1. Ooooh, es precioso, escribes genial(L)
    TeQuiero^^
    Me voy a crear un blog nuevo, ya te lo pasaré :D

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  2. el nuevo se llama:

    www.lasmiradasquehablan.blogspot.com

    ^^

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